#Muy Personal

¡Culpable!

Hace unos días un compañero de profesión me ‘acusó de plagio’ mostrándome su decepción. Y probablemente tuviera razón. Confieso que muchos de mis escritos no son originales. Yo sólo cuento lo que me cuentan (siempre he creído que es la labor del periodista) y la mayoría de las veces, por no decir todas, no son declaraciones en exclusiva para mí.

Saco mis artículos de ruedas de prensa multitudinarias. Eso sí, en este gremio de momento se permiten las preguntas. Pero incluso si alguien cuestiona algo cuya respuesta a mí me parece interesante, la tomo prestada y la traigo a estas páginas. Y a otras, porque colaboro en distintos medios, online y offline, y suelo plagiarme a mí misma, incluso repetirme.

Por eso alguna vez veréis con mi nombre artículos muy parecidos en unos y otros medios. Y sin mi nombre también, porque lo mismo que cuento yo lo cuentan muchos otros que han escuchado, oído, visto, leído lo mismo que yo.

Mucha información me llega directamente al mail, a mí y a tropecientos mil medios más. Yo la leo y os la cuento, a veces con frases literales porque meter literatura en afirmaciones como «resultados visibles en 7 días…» no me parece necesario.

¡Oh cielos!

Los tratamientos, productos, tendencias de temporada, médicos o cirugías, los podéis encontrar en otros blogs o prensa de papel, en televisión y en radio seguramente también. No surgen de mi imaginación (lo cual supongo que es bueno) ni creo nada que no haya sido ya inventado.

Repito, yo solo cuento lo que me cuentan. Desde mi punto de vista, sí, pero ¿que punto de vista puede tener un nuevo tratamiento para la rojez de la cara? me puede gustar o no gustar, parecerme buena idea o algo supérfluo; exactamente igual que al resto de compañeros que compartan esta información, estarán a favor o en contra pero seguro que coincidimos más de uno en la misma afirmación.

Nunca he pensado que eso sea malo, creo que es mi trabajo: leer, escuchar, ver y contar. Dar mi opinión cuando me parezca, pero no creo que sea relevante. Cuando digo que me gusta una crema, por ejemplo, no quiero decir que sea mejor ni peor que otra, simplemente que la he usado (y así se refleja con la etiqueta ‘lo he probado‘) y me va bien, lo que no quiere decir que sea igual para todo el mundo, lo importante para el lector no es cómo reaccione mi piel, sino que conozca los mejores ingredientes que le van a la suya.

Muchos productos ni siquiera los pruebo, sería imposible; por tiempo y características personales, no es lo mismo una crema para 20 que para 50 años, para piel seca o grasa, cada uno tiene sus necesidades, y yo las mías. Algunos los doy a probar a personas que creo que pueden ir destinadas para que me cuenten su opinión.

A veces cuento mi experiencia con un producto o tratamiento por mero ego. Otras los valoro por el prestigio de la marca, ingredientes, formulación… Y según la credibilidad que me ofrezca dejo sus virtudes tal cual ellos me cuentan, «excelente producto» o reduzco sus adjetivos, «promete 24 h de buena cara«; si lo he probado lo digo con frases tipo «os lo puedo asegurar» y si no me ofrece garantías directamente no lo traigo a estas páginas. No me gusta hablar mal de algo a no ser que sepa a ciencia cierta que supone un riesgo para la salud de la piel.

No, no soy original, a veces escuchando una charla se me ocurre un tema y la apunto (tratamiento por edades, acné y chocolate, sol de invierno…) pero es muy probable que esas ‘ideas luminosas’ le surjan a otros que están en la misma charla. Más de una vez he encontrado el mismo artículo que se me había ocurrido en otras páginas, el mismo tratamiento, las 10 soluciones para… Fastidia es cierto, porque te das cuenta de que no eres ‘tan creativa como pensabas’ pero nunca he creído que me ‘hayan robado la idea’.

Los periodistas de belleza hablamos de manchas de rostro en otoño, peinados de fiesta en Navidades, tratamientos de cuerpo en primavera, sol en verano… Le damos mil vueltas, pero todos decimos lo mismo.

Lo siento, volverá a suceder. Lo único original que encontraréis en estas páginas será lo que etiqueto, como este post, bajo ‘muy personal‘ donde cuento banalidades con el único objetivo de ‘entretener’ o me conozcáis un poquito más. Y mi experiencia en aquello que esté etiquetado como ‘lo he probado’. Porque incluso las entrevistas personales que hago, y que clasifico bajo el epígrafe ‘invitados de lujo‘, ¿creéis que me cuentan algo que no hayan contado al resto del mundo? Especialmente cuando son a famosos, pensáis que eso de ‘bebo, agua, como sano, hago ejercicio, duermo a mis horas…‘ me lo dicen sólo a mí?.

Incluso cuando doy alguna receta, tampoco es mía, la he tomado prestada de algún lugar, restaurante, amigo… que si no comunico la fuente es porque no creo que sea original de donde la he cogido y porque, la pongo en práctica antes de hablar de ella, suelo añadir, quitar, poner algún ingrediente que ya no la hace exacta y miedo me da que alguien diga ‘eso no es… (paella, tortilla española, gazpacho andaluz, cebiche… póngase lo que quiera).

En cuanto a las fuentes, cuando es un ‘copia-pega‘, artículo, opinión resaltada o similar, por supuesto que informo de ella. Cuando es una sentencia que he oído a una amiga que le han contado en una rueda de prensa que le dijo un médico ‘estar 5 horas sentado es como fumar una cajetilla de tabaco‘ no me parece necesario. Yo no soy médico, soy periodista, y si hago una declaración de ese tipo es porque me lo ha dicho alguien con conocimiento de causa, no me lo he inventado yo.

Incluso las fotos de mi blog son de otros. Utilizo mucho imagen de marca, que podéis ver en cualquier blog, incluso en la misma web del artículo del que hablo en cada momento, en vallas publicitarias o en anuncios de prensa. Muchas las saco de flickr creative commons, aquí sí con su correspondiente fuente por supuesto.

No me gustan las fotos caseras, e intento poner las menos posibles. Yo no soy fotógrafa, y por supuesto no me puedo permitir pagar un profesional, algo que me encantaría porque creo que una foto bien hecha vale tanto como mis palabras.

Las que ilustran este post sí que son mías, pero también son un plagio. Son ‘mis obras maestras’ copiadas en mis ratos de ocio.

Y dicho esto, me acuso, soy culpable, escribo lo que leo, escucho y veo. No lo siento y se volverá a repetir. De ti depende si quieres seguir ahí.

 

 

¡Vacaciones a la vista!

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7 Comentarios

  1. Fran
    06 Abr 2014 Responder

    Para mi, el mejor blog de belleza, sin duda

  2. Alba
    02 Abr 2014 Responder

    En fin! Nada nuevo, nada interesante, nada personal… Nada de nada! Mejor me voy a buscar a otra parte.

  3. Kala
    31 Mar 2014 Responder

    Muchísimas gracias por tu sinceridad y valentía. Es difícil ver que alguien sea tan honesto para entonar el «mea culpa» como tú lo has hecho. Yo seguiré leyendo tu blog!

  4. Justoparami
    30 Mar 2014 Responder

    Cada persona le pone su toque personal a cada cosa que hace, es imposible que dos personas tengan la misma visión sobre una misma cosa, y yo estoy segura que tu se lo pones, pero entiendo perfectamente todo lo que dices en tu artículo porque a mi me pasa en lo que hago.

  5. Van
    30 Mar 2014 Responder

    Nos encanta bellezaerestu! Seguiremos aqui!!

  6. Car House
    30 Mar 2014 Responder

    He dicho!!!

  7. Tu sigue y pasa de lo que diga la venta.Escribes genial!!!?

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